La manzana podrida, la oveja negra.
La mancha en el mantel blanco, el punto corrido.
La voz que desentona, el color que no combina.
La descarriada, la puta.
Un punto negro, un tumor. Cancerosa porque así lo he querido. Corroída porque no he sabido de qué otro modo podría ser. Y frígida porque todo tiene un precio.
