lunes, 7 de febrero de 2011

Aniversario

Y resulta que, al parecer, la pieza oscura sí tiene una puerta, sólo que no está en el lugar en que buscaba. ¡Qué burra! Tantos años intentando encontrarle salida a un callejón, sin pensar siquiera en otra vía. Zopenca, era tan sencillo como correr las cortinas y dejar que entrara un poco de luz. El punto es que no se trataba de una tarea fácil (casi me muero en medio de la empresa).