Que la vida te persigue y te alcanza. Que te toma, te sube, te baja y te rompe en pedazos.
Que un gigante se sentó en tu pecho, que no tienes luz, que no conoces tregua.
Que quieres parar, pero sigues. Y sufres.
Que la voluntad no basta, que las cosas se tuercen, que los dioses se obstinan. Que nunca se acaba. Que nunca se gana.
Que un gigante se sentó en tu pecho, que no tienes luz, que no conoces tregua.
Que quieres parar, pero sigues. Y sufres.
Que la voluntad no basta, que las cosas se tuercen, que los dioses se obstinan. Que nunca se acaba. Que nunca se gana.
