Histérica y tuberculosa... ¡el colmo de los clichés!
Hoy mi cuerpo es una carga. Sin sentidos, sin movilidad. Sin gusto, sin olfato, sin oido, sin vista... y sin tacto (porque estoy demasiado horrenda para ser tocada).
Enormemente estúpida y torpe. Ya os avisaré cuando recupere mi condición de ser humano.
