¿Recuerdas cómo era? ¿Recuerdas aquellos días que en realidad nunca fueron? ¿Recuerdas los planes que jamás conversamos y lo felices que no fuimos? No me digas que has olvidado lo que no pasó y que no te importa lo que no hicimos.
No pasará un día sin pensar en los caminos que no recorrimos, en las conversaciones que no hablamos y en las mañanas que no amanecimos juntos.
Por eso, hazme daño y vete. Hiéreme, hiéreme en serio. Has que mi cuerpo se doble en dos y que te odie. Porque sólo así, se harán tolerables esos recuerdos que no fueron...
