jueves, 24 de mayo de 2007

Preguntas

¿Porqué te gusto? Te pregunto mientras camino lentamente alrededor tuyo. ¿Qué me ves? Mi altura da risa y mi peso pena. Cuerpo promedio, sin gracia alguna. Piernas cortas, caderas anchas, cintura gruesa y pechos humildes. Y claro, la celulitis y las estrías lo invaden todo.

Sé que tengo cierta gracia. Sé que, si así lo quiero, no me quitarías los ojos de encima. Puedo parecer interesante y atractiva. La mirada, los gestos, el pelo cuidadosamente descuidado, los movimientos, el bamboleo. Sé que puedo hechizar. Y tú sabes que todo eso es artificio. Entonces ¿por qué te gusto?

Puedo ser inteligente e ingeniosa, pero por poco tiempo. Después vuelvo a ser la aburrida de siempre y no puedo gustarte así.

Por cierto que no será por mi modo de ser, porque ¿qué sabes tú de todo eso? Salvo que seas inmune a las defensas, a la roca y al miedo, ¿cómo es que puedes verme? No será mi corazón, que ése está lleno de cicatrices nuevas, roto en mil y un pedazos, bajo llave y escondido. Y ya no lo tengo, ya no lo llevo conmigo.

Entonces querido, te pregunto ¿por qué te gusto?