No me dejes decir nada. Que no ose articular palabra. Cállame. Porque si mantengo el silencio no existe y entonces podré abandonarme en ti.
Silencio, he dicho. Manten mi pensamiento ocupado en el presente, para que ni imagine aquel futuro. Escóndeme en tus ojos para que nunca me invada la soledad y me lleves contigo donde vayas. Envuélveme con tu voz para que yo no extrañe la mía y procura evitar toda palabra que me ponga triste. Hazme saber que soy tuya y tócame como si fuese para siempre, que ya ves que de eso se trata el amor.
Mírame y que el tiempo se detenga.
Mírame y júrame que es cierto.
Mírame... y no dejes nunca de hacerlo...
