Mucho ruido y pocas nueces. Sólo una niñita de clase alta, con talento mediocre y daddy issues. Que habló fuerte y dijo poco. Una ratoncita rosada con ínfulas de oveja negra. Una cosita poca que poco salió de su metro cuadrado. Una estúpida de sufrimiento frívolo. Con mirada estrecha y determinación escasa. Aquí yace.
