- No te escuché llegar.
- Es que no salí.
Silencio.
- ¿Qué tal tu día?
- Tranquilo (simplemente estuve aquí con ella).
- El mío estuvo fatal. Sólo quiero comer algo y a la cama.
- (Estuve con ella en tu cama).
- ¿Queda de lo de ayer? Sinceramente no quiero cocinar.
- No (lo boté en la tarde).
Silencio.
- Que rico estar por fin acá.
- (Y yo sólo quiero irme).
- ¿Te pasa algo?
- No (lo de siempre, no lo entenderías).
Silencio.
- Es que... (quiero irme ¿sabes? Ya no te aguanto). Nada, déjalo así.
- (A veces te detesto).
- Me irrita tanto silencio, eso es todo.
- (Estuvo con ella, podría jurar que estuvo con ella). Pon algo de música.
- (Estúpida).
- (Quizás si hubiésemos tenido hijos... Pero no, tú no quisiste tenerlos, nunca supe por qué).
Silencio.
- Voy a cocinar. ¿Quieres algo?
- No (todo lo que haces es insípido).
Silencio largo.
- ¿Hace cuánto que no hacemos el amor?
- (Tú, no sé. Yo, hace tres horas). No sé, bastante tiempo supongo.
- Supongo (quiero ser madre).
- (Debí irme hace años).
- Quiero tener un hijo.
- (Y yo también, pero no quiero que se parezca a ti)
- ¿Me escuchaste?
- Sí (¿hasta cuándo con lo mismo?). Estamos bien así.
- (Mentiroso. Tú me detestas y yo ya no te amo)
- (Basta. Hoy día sí me largo)
- Ya no somos jóvenes.
- (¿Dónde estarán mis maletas?)
- Tengo cerca de cuarenta y tú eres bastante mayor que yo.
- (Juraría que llegué con ellas a este departamento).
- Aún estamos a tiempo.
- (Puedo llevarme las de ella y devolvérselas después).
- Pero no tanto.
- (O quizás me vaya sin nada y vuelva cuando ella esté en el trabajo).
- Además llevamos casi veinte años juntos. Eso es toda una vida.
- (Lo importante es decirle que se acabó. Debí hacerlo hace años).
- Ya no somos los de antes y a nuestra edad debemos enfocarnos en no estar solos.
- (Se va a enfurecer. ¿Cómo ahorrarme los gritos?).
- Porque con las canas todo cambia. Los ingenuos ideales de juventud ya se han desvanecido.
- (Tendré que dormir en un motel. Nada más triste que ir a un motel solo. Ya buscaré alojamiento mañana).
- Después de todo, nunca fue importante la verdad, sino el presente.
- (Sin embargo...)
- Por eso podemos tolerar el engaño, en pos de dormir acompañados. ¿No te parece?
- No estás hablando de hijos ¿no?
- No.
- (...ya me iré mañana).
Silencio largo.
- (Siempre es igual).
