martes, 2 de enero de 2018

Corsetura

Me hablas de la compostura, o la falta de ella, y tiras el primer cordón. Respiro hondo y tiras del segundo. Que vea la realidad. Aprietas. Acomodando cada lienzo, obligando a mi espalda a estar recta. Todavía se puede un poco más. Que los comentarios, que las formas. Tiras de nuevo y debo dejar ir el aire. Me hablas del juego de los demás y del hastío que te provoca. Haces el nudo y me dejas lista para que me ponga el vestido.

Así se comporta una dama.